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PRINCIPIO DE FUNCIONAMIENTO
Es muy sencillo, se utiliza la energía en forma de calor producida por el sol, para que los colectores puedan absorberla lo máximo posible y cederla posteriormente funcinando como un mero intercambio de calor.
Una vez cedida, esta energía térmica puede ser usada para diferentes aplicaciones como por ejemplo: para ACS, para calefacción por suelo radiante, para calentamiento de piscinas, etc.
INSTALACIÓN PARA ACS (Agua caliente sanitaria)
Consiste en utilizar la energía solar en forma de calor procedente de los colectores para calentar el agua sanitaria de consumo.
Aproximadamente se obtiene el agua entre 45º-50º grados (Tª de consumo), y siempre utilizaremos una energía auxiliar para suplir los meses de invierno o la demanda de agua a excesiva temperatura.
Para instalaciones medias o grandes se recomienda un sistema forzado como el del dibujo siguiente:

En este tipo de instalación los colectores van separados del acumulador y el intercambiador puede ser exterior o interior a este.
La energía de apoyo puede ser cualquiera: por electricidad, por gasoleo, por gas, por biomasa, etc. Y puede ir integrada o no dentro del acumulador, como el caso de las resistencias de apoyo.

El otro tipo de instalación para ACS es el denominado compacto, en el cual el acumulador y los colectores solares van juntos y es todo uno.
En este sistema utilizamos el termosifón, que utilliza el calor térmico del sol
para producir una variación de densidad en el fluido caloportador del circuito primario. De esta manera el gluido caloportador más caliente sube por el panel cediendo su calor al agua que circula por la parte superior. Una vez se enfria, este vuelve a descender para volverse a calentar, de esta manera se produce la circulación que permite calentar el agua sanitaria.

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